lunes, 14 de junio de 2010

Sequía indefinida

Mi mejor amiga me mandó un link, así como quien no quiere la cosa, de un sitio web que está buscando "editores" (en verdad buscan columnistas, pero les dicen editores). Lo vi y quedé metida igual, tenía buena pinta la cosa y se veía como ondero, tipo paniko ashi shuper juvenil.

Así voy mirando y leyendo bien entusiasmada: que hable de temas "choros" (check, cine poh compadre, como anillo al dedo); que tenga tiempo para escribir (check); que tenga pc con internet (madafakin check); que escriba bien, mejor que algunos de los que ya están escribiendo ahí (check, a juzgar por las faltas de ortografía y redacción que noté en el sitio); envíen sus datos y algunas de sus creaciones.... aaah [drama aquí]

Hace rato voy cachando que cuando me piden muestras de cómo escribo no tengo mucho que mostrar... con suerte lo que tengo en este blog que, seamos sinceros, es pura mugre que me obligo a escribir y publicar cada cierto tiempo para no perder la costumbre de escribir en un 100%. Todo lo demás que escribo es destruido apenas terminado, debido a dos razones principales:
1) El tema me aburre antes de terminarlo. Me doy cuenta de que no servía ni para medio párrafo.
2) Lo leo y pienso que es una mierda.

Otras veces he visto anuncios que piden gente para escribir, y cuando he llegado a donde piden ejemplos simplemente cierro la pestaña del navegador, pero ahora que fue mi amiga la que me pasó el dato sentí que el posteo de facebook venía con un mensaje subliminal de cover: "Weona, vi esto y yo cacho que quedai", incluso un "vay a quedar porque escribís bacán". Entonces, cuando estaba a punto de cerrar la pestaña me vino un pequeño lapsus en el que pensé "¿Cómo tan pajera?". ¿Cuantos empujones y muestras de apoyo más necesito para ponerme las pilas y escribir cualquier wea, pero hacerlo?

La práctica hace al maestro, dicen. Manos a la obra, dedos al teclado y carretes a mí (para tener inspiración y algo que contar, digo yo).

Salud!

Para alegrar el día con JD :

viernes, 19 de marzo de 2010

Vincero!

Me bajé un compilado de óperas, las arias más conocidas para sacar mis favoritas. Después de escuchar en loop la carpeta me di cuenta que me quedaba gusto a poco de una en particular: Nessun Dorma, de Turandot. Esta aria específica resuena en mi cabeza por su letra, por la melodía, por la emoción que transmite en sí misma (por algo es la elegida para promocionar al Teatro Municipal en un comercial en que lo más imponente es el tipo que la canta solo en el escenario y no las butacas rojas que lo miran en silencio).

La historia de Turandot es terrible (si no la sabe, wikidios lo ayuda) como todas las óperas y asimismo también tienes ese elemento emocionante y esperanzador que surge del caos y la tragedia... un después en el cual el espectador se asegura a sí mismo que vencerá.

No quiero dar la lata, así que dejo autonomía a la música y la letra para el que quiera.



miércoles, 3 de marzo de 2010

¿En quién está pensando la PUC?

Con motivo de lo ocurrido en Chile con el terremoto, tengo un comentario personal que necesito expresar respecto a mi casa de estudio: la Pontificia Universidad Católica de Chile.

¿Cómo es posible que esta Universidad hay declarado que comenzará sus clases el día 8 de marzo? ¿Es que acaso aquí no hay alumnos provenientes de las regiones afectadas por el terremoto? ¿Qué calendario es tan rígido que no permite un ajuste de emergencia o, por último, solidario?
La cosa es simple: la PUC tiene entre sus matriculados un gran número de alumnos provenientes del sur, como testigo puedo dar fe de que varios de mis compañeros proceden de las regiones afectadas por el terremoto, sin embargo, la universidad ha decidido que las clases empezarán tan solo una semana después de una catástrofe que ha dejado a sus familias sin nada o, en el mejor de los casos, con mucho temor debido a los saqueos y actos de violencia que se han presentado en el sector. Esto obligará a que ellos tengan que tomar una opción: o se vienen dejando a sus familias en un momento delicado, o se quedan y pierden clases e información que se entrega solo en estos días.

Ahora bien, hay que tomar en cuenta otro factor: la gran mayoría de estos alumnos de la PUC arriendan una pieza/pensión/depto/casa en la capital, la cual generalmente pertenece al centro de la ciudad o a sectores antiguos. Dudo que los afectados por este terremoto hayan llamado para chequear si podrán volver al mismo lugar en el que se hospedaban antes de que todo esto pasara, hay casos de algunos que solo salieron por unos días y al volver se dieron cuenta de que ya no podían quedarse en sus departamentos por daños estructurales e incluso hay personas cuya familia perdió su modo de ingreso y no podrán seguir pagando el mismo lugar. Esto, señoras y señores, implica una búsqueda de residencia que con seguridad no demorará solo un día.

Todo esto se suma a la restricción de la posibilidad de voluntariado de los estudiantes PUC para ayudar en regiones... tendrían que ayudar solo hasta hasta el domingo.
Expuesto lo anterior, hago mención de la Universidad de Chile que atrasó sus clases para el 15 de marzo, una fecha mucho más razonable y que considera las necesidades de sus alumnos sureños.

Releo lo escrito, y me doy cuenta de que la molestia me impide editar mi comentario, pero creo que queda clara la idea: ¿En quién está pensando la PUC?

martes, 23 de febrero de 2010

M.R.

No he podido evitar ver la publicidad de las dos teleseries "históricas" que se vienen este año: Manuel Rodríguez y Martín Rivas. La verdad es que a mi las producciones de época no me atraen mucho, porque es necesario contar con harto presupuesto y gente bien creativa para que no salga chabacano (cof cof vrolok cof cof!), pero como ahora salió mi querido amigo M.R. a la palestra, me parece imposible desligarme del personaje que me persigue desde mi pubertad.

Una aclaración: mi tema central es Martín Rivas, Manuel Rodriguez es solo un alcance de iniciales y, a pesar de que a todas luces se nota que va a ser un intento de teleserie centroamericana, no tengo mucho que criticarle, pues se basa en un personaje que todos buscan transformar en un mito y me parece bien que den motivos para que alguien (Alguien que agarre papa por ahí) se interese en el tema para, quién sabe, después ampliar su curiosidad y culturizarse como se debe. Hasta ahí fin del tema.

Por otra parte, está Martín Rivas. Me ha tocado leer este libro de Blest Gana por lo menos 3 veces entre el colegio y la universidad, por lo que puedo decir que la historia ha calado hondo en mí, a la fuerza obviamente, pero hondo al fin.

Ahora, vamos a la versión de TVN; no sé si estoy siendo muy quisquillosa pero ¿cómo puede ser que se permita semejante violación a una novela que se constituye como un clásico de la literatura chilena? En primer lugar, el protagonista es un weon rubio lo que no sería un problema si no fuera porque va en contra de toda la maldita idea de la novela. Martín Rivas es un tipo que viene del norte, a trabajar y hacer contactos, no habla francés ni nada (a diferencia del amanerado de Agustín), que sea rubio solo sigue la línea de galanes arquetípicos. Además está el hecho de que agregan escenas para agregar "aventura" a la historia (en la publicidad aparecen sobre un barco... jamás se suben a un barco en la novela, gracias). Y por último me llamó la atención una entrevista que le hicieron a Diego Muñoz (quien interpreta a M.R.) en la que el declaraba que no había leído la novela hasta que le dieron el papel y que en su opinión el personaje de Rivas era "un revolucionario". Me reí un poco porque la gracia de Martín Rivas es que es buena persona nomás, es como el amigo mateo que lo ayuda a uno cuando anda curao y no tiene como devolverse a la casa, es básicamente un ñoño, un ñoño bueno pero ñoño al fin; esto me deja en la icertidumbre y me pregunto ¿Cómo lo harán para transformar a M.R. en un revolucionario? y sobre todo ¿Qué van a pensar los pobres cabros cuando les toque leer el libro para el colegio y se den cuenta de que el supuesto revoluvionario es una lata?



Lo que finalmente termino sin entender, es por qué se esfuerzan en transformar una novela que parece teleserie en una teleserie que parece película de Hallmark. (Igual admito que la que interpreta a Leonor está pintada para el papel).

lunes, 4 de enero de 2010

Cantando al sol como la cigarra

Hoy murió Sandro e inesperadamente me dieron ganas de escribir acerca de mi experencia personal con el cantante trasandino.


El rollo con Sandro es potente dentro de las mujeres de varias edades, mi vieja y mi abuela forman parte de sus seguidoras incansables, y es que este tipo tiene un "qué sé sho" que incluso lo llevó a ser comparado con Elvis, con sus películas y meneos varios.

Mi historia con Sandro comenzó mediante mi madre, durante un período en que le dió por comprarse los CDs de sus cantanes favoritos para hacer la transición desde los casettes. En ese tiempo vivía en Antofagasta, en la base Cerro Moreno, por lo que le sacábamos el jugo al auto, tanto para ir a la ciudad como para realizar viajes a Santiago; el problema es que el auto aún no tenía CD y mi madre es nula en el manejo de tecnología, por lo que el úico CD que pudo pasar a casette para escuchar en el auto fue el de Sandro ("Vivo") que, pasó a desplazar a los viejos casettes derretidos bajo el sol del desierto.

Un día, comenzábamos un viaje hacia Santiago (un día y medio en la carretera) y de un momento a otro se acabó la señal de la radio, mi vieja busca debajo de su asiento y encuentra un solo casette, sin nombre, lo mete en la casettera y comienza a sonar el rey gitano. Desde ese momento, en todos nuestros viajes carreteros el único (o por lo menos el primer y más escuchado casette) que sonaba era el de Sandro. Hoy, cuando comienza a sonar, con mi hermano comenzamos a cantar, aprendimos las letras las pausas, los saludos y comentarios al público (recuerdo que es en vivo).



Ahora lo digo: me embalo con el CD de Sandro en vivo, aunque solo ahora llegué a admitirlo.