martes, 4 de septiembre de 2007

Juguemos al escritor


Acabo de darme una esclarecedora vueltecita por el mundo de los blogs y creo que mi compadre Larra se revolcaría en su tumba si tuviese una laptop con acceso a wifi y los mínimos conocimientos para ingresar a internet. Solo digamos que lo más probable es que se suicidaría de nuevo diciendo "ahora sí que estoy seguro".

Pero ordenémos las ideas mis queridos lectores, que sino se puede malentender todo, y yo quedo como una elitista sin corazón. Y vaya que tengo corazón, escondido en el fondo de mi closet pero ahí está para el que no me crea. Pero por lo mismo ¿cómo se supone que debe resistir mi corazón amante de las letras manipuladas con genialidad a todos estos blogs que rondan por el mundo intentando disfrazarse de literatura? Porque hay que dejar establecido que la cultura popular generalmente tiene la razón: aunque la mona se vista de seda, mona queda.

Y es que este tipo de cosas no me harían ni cosquillas si no fuesen algo que puede tener consecuencias futuras para los ratones de biblioteca. Y bueno, no digamos para quienes queremos teclear con imaginación para ganarnos la vida. Porque mirándolo bien, esto de la tecnología nos jode a todos los que seguimos el camino de las musas: músicos cambiados por la sintetización de sonidos (ya vemos el reguetón, que solo requiere una base simple y los conciertos que hoy en día se presentan sin música en vivo, a veces dudo de si siquiera quien canta está en vivo), los actores reemplazados por dibujos (efectos especiales, cada vez más realistas como queriendo desterrar de una vez por todas cualquier rastro humano, ya solo quedan las voces), el arte como sinónimo de excentricidad y ya casi quedando debajo del photoshop, que de paso destronó la capacidad del diseñador, fotolog es la prueba de que ahora con unos cuantos tutoriales puedes tomar una foto de un chino púber y gordo y transformarlo en un jedi, un hobbit, o lo que quieras.

Pero veamos, no quiero marginar a nadie y busco también la opinión de quienes son científicos (ya sea naturales o sociales). Pero ese es un camino difícil, está vedado por ser conocimiento impartido, se necesita de un título, un papel firmado para lograr la profesión, es intocable, es (me permito citar a un profesor) validado por el notario. Porque lejano se ve el día en que todos podamos realizar cirugías legalmente, o defender nuestra causa ante un juez, o recetar pastillas para quien las necesite. Puede parecer exagerado, pero no lo es, poniéndolo en el mismo plano, la única razón por la que nuestro oficio puede ser usurpado sin remordimientos es que se supone que no requiere de conocimientos ineludibles ni habilidades exclusivas, que se supone que son intrínsecos del ser humano y por lo tanto, todo ser humano los posee. He ahí el error, el arte no es un círculo cerrado, no es elitista, a pesar de que por lo escrito eso parezca, es para todo el que quiera apreciarlo (nótese el "quiera" y no "sepa"). Para lograr un producto artístico sí se necesita de conocimiento y habilidad, la diferencia está en que el conocimiento se puede adquirir y la habilidad solo se puede pulir.

Somos todos libres de hacer lo que se nos dé en gana, pero ya basta de insultos, basta de llamarle literatura a lo que no tiene gracia para serlo. El blog es lo que es: un espacio virtual de desahogo, y aunque algunos han sabido sacarle un provecho digno de felicitar, otros deberían quedarse en eso: el espacio virtual.

1 Bonus Tracks:

M dijo...

Qué tienes en contra de los chinos púberes y gordos?